Este servicio es solo reparación, no instalación de ventanas nuevas. A partir de los 8-15 años, la junta perimetral del cristal de una ventana de tejado se degrada por el sol y los cambios de temperatura, y aparece una gotera característica en una esquina concreta de la ventana — es el patrón más habitual que vemos, mucho más que un fallo generalizado.
Es una reparación que exige precisión: la junta perimetral es un componente específico del fabricante, no un sellado genérico, y un trabajo mal hecho aquí puede tapar el síntoma un par de meses y volver a fallar en la primera lluvia fuerte.
Las ventanas de tejado son cada vez más habituales en reformas de buhardilla y ático en toda la sierra, y con ellas ha crecido también este tipo de avería concreta — distinta a una gotera de tejado normal, aunque a menudo se confunden entre sí antes de la primera visita.
Mucha gente no sabe distinguirlo, y es la pregunta correcta antes de gastar dinero: si la gotera aparece justo en una esquina de la ventana y solo con lluvia de cierta dirección, casi siempre es la junta del cristal. Si aparece más arriba o más abajo del marco, puede ser el tapajuntas con la teja, que es un problema de tejado, no de la ventana en sí — en ese caso te lo decimos y no te cobramos por algo que no es el problema real.
Sellado de la junta perimetral en los casos más habituales, cambio de goma/junta si está muy degradada, o sustitución del acristalamiento en los casos más graves (poco frecuente). No sustituimos la ventana completa — si tu caso lo necesitara, te derivamos a un instalador especializado en vez de intentar algo que no es nuestro oficio.
Diagnóstico de la zona exacta de entrada de agua (esquina, lateral, tapajuntas), juntas y sellador compatible con los modelos más habituales instalados en la sierra, y herramienta específica para no dañar el cristal ni el marco durante la intervención.
La mayoría de ventanas de tejado que reparamos en la sierra son de las marcas más extendidas en el mercado español, con juntas perimetrales bastante estandarizadas por gama y década de fabricación. Aun así, cada modelo tiene sus particularidades de montaje, así que antes de la visita conviene saber (aunque sea aproximadamente) la antigüedad de la ventana, para llevar el material adecuado desde el primer momento.
Ocurre en casos concretos: cristal roto o con la cámara de aire empañada de forma permanente (síntoma de que el doble acristalamiento ha perdido el sellado interno, no reparable), marco de madera podrido por humedad acumulada durante años, o mecanismo de apertura roto sin recambio disponible para ese modelo. En estos casos te lo explicamos con claridad y te derivamos a un instalador, en vez de intentar una reparación que no va a durar.
Una ventana de tejado orientada a norte, más expuesta a la lluvia dominante y menos al sol directo, suele degradarse de forma distinta a una orientada a sur, donde el desgaste viene más por los ciclos de calor y frío del propio cristal. Tenerlo en cuenta ayuda a anticipar qué tipo de fallo es más probable antes incluso de subir a inspeccionarla.
Limpiar el canal de drenaje inferior del marco (donde se acumula polvo y pinocha) un par de veces al año ayuda a que el agua de condensación y de lluvia evacúe correctamente y no se quede estancada contra la junta, alargando su vida útil. Es una tarea sencilla que se puede hacer desde dentro, sin necesidad de subir al tejado.
No toda humedad alrededor de una ventana de tejado viene de fuera. En invierno, la diferencia de temperatura entre el interior calefactado y el cristal frío puede generar condensación en la cara interior del marco, que a veces se confunde con una gotera real. Te ayudamos a distinguir ambos casos por teléfono antes de programar una visita que quizá no haga falta.
Si tu vivienda tiene varias ventanas de tejado de la misma edad y todas empiezan a mostrar signos de degradación en la junta, es habitual que convenga revisarlas y renovarlas todas en la misma visita, aunque solo una tenga ya gotera activa — suele salir más eficiente que ir resolviéndolas una a una según van fallando.
Además de la junta del propio cristal, el tapajuntas metálico que conecta el marco de la ventana con la teja circundante puede degradarse de forma independiente, sobre todo en la zona superior, donde recibe más agua de escorrentía. Revisamos ambos puntos en la misma visita porque, aunque el síntoma (gotera junto a la ventana) es idéntico, la reparación de cada uno es distinta.
Si tu buhardilla o ático se reformó hace años para convertirla en espacio habitable, la ventana de tejado instalada entonces suele tener ya una antigüedad considerable, y es habitual que sea precisamente ahí donde primero aparecen las primeras señales de degradación de la junta — antes incluso que en el resto del tejado, que puede ser más reciente.

Porque el fallo suele estar en la junta perimetral del propio cristal, que se degrada con el tiempo independientemente del estado del resto del tejado.
En la mayoría de casos sí — es precisamente lo que hacemos: reparar, no sustituir.
Con más de 8 años de antigüedad, una revisión cada 2-3 años evita sorpresas.
El sellado o la junta sustituida quedan con garantía por escrito, igual que el resto de nuestras reparaciones.
Trabajamos con las marcas y modelos más habituales en la zona. Si tu ventana es de un fabricante poco común, te lo confirmamos en la primera llamada.
En la mayoría de casos sí se puede reparar en invierno, salvo condiciones de nieve o hielo activo que hagan insegura la subida al tejado.
La condensación suele aparecer en días fríos incluso sin lluvia, y se concentra en la cara interior del cristal o el marco. Una gotera real está ligada a la lluvia y suele entrar por una esquina o lateral concreto.
Sí, si detectamos que el fallo está ahí y no en la junta del cristal, lo reparamos como parte del mismo servicio.
Suele ser de las primeras en mostrar desgaste si tiene ya varios años, incluso si el resto del tejado es más reciente.
Sí, es habitual combinarlo en la misma visita, aprovechando que ya estamos revisando el resto de la cubierta.
Con fotos podemos dar un primer diagnóstico orientativo, pero confirmamos el presupuesto cerrado siempre tras verla en persona.
No, trabajamos con herramienta específica pensada para no dañar ni marcar el acabado original de la ventana.
Normalmente entre 30 y 60 minutos por ventana, según el tipo de intervención que haga falta.
Sí, damos un presupuesto conjunto cuando hay varias ventanas de tejado que revisar o reparar en la misma vivienda.
Sí, el mismo tipo de avería (junta perimetral degradada) puede darse en claraboyas fijas, y las reparamos con el mismo criterio.
Sí, es una revisión habitual en viviendas con varias ventanas de tejado de edades similares.
Sí, en las 38 localidades donde ofrecemos el resto de nuestros servicios.
Cuéntanos qué ves (una gotera, un canalón atascado, una revisión pendiente) y te decimos por teléfono los primeros pasos, sin compromiso.
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