Esto es sustituir un tejado existente que ya ha cumplido su vida útil, no construir uno desde cero. Mucha gente lo llama simplemente "retejar" o hacer una "reforma de tejado" — es lo mismo que aquí llamamos rehabilitación. Si tu chalet lleva 30 o 40 años sin una revisión a fondo, es probable que las tejas estén muy erosionadas, que haya humedad acumulada en el entramado de madera, o que las goteras reaparezcan en un sitio distinto cada vez que se resuelven — eso ya no es una reparación puntual, es momento de rehabilitar.
Es la intervención de mayor envergadura de las que hacemos, y también la que más se beneficia de una buena planificación previa: cuanto mejor se estudia el estado real del tejado antes de empezar, menos sorpresas aparecen a mitad de obra.
Es habitual que esta decisión llegue después de varias reparaciones puntuales que ya no dan más de sí: si en los últimos dos o tres años has llamado más de una vez por goteras en puntos distintos del mismo tejado, es una señal bastante fiable de que el problema ya no está en un punto concreto, sino en el material general.
Goteras recurrentes en distintos puntos cada temporada, tejas visiblemente erosionadas o porosas en una parte importante del tejado, entramado de madera visible con signos de humedad o podredumbre, o un tejado con más de 35-40 años sin intervención mayor.
Inspección para determinar qué se puede aprovechar (a veces el entramado está bien y solo hay que cambiar la teja) y qué no. Presupuesto desglosado por partidas, para que sepas exactamente qué pagas y por qué. Plazos reales, no optimistas: una rehabilitación completa de una vivienda unifamiliar suele llevar entre 1 y 3 semanas según superficie y climatología, y te avisamos con antelación si algo cambia el calendario previsto.
Trabajamos principalmente con teja cerámica (curva y mixta) y pizarra, los dos materiales tradicionales de la sierra, respetando en la medida de lo posible el aspecto original del chalet cuando así lo pide el propietario. Si tu tejado necesita renovarse por completo, es también el momento más eficiente para revisar el aislamiento bajo teja y, si tiene sentido en tu zona, incorporar protección de invierno (guardanieves, cable calefactor) en la misma intervención.
Una rehabilitación completa se entrega con garantía por escrito, tanto de la mano de obra como de la estanqueidad del conjunto. Es una inversión con vida útil de varias décadas, y así la tratamos: sin prisas ni atajos que comprometan el resultado a diez años vista.
En las localidades de casco histórico (Alpedrete, Valdemorillo, El Escorial, Guadarrama) es donde más rehabilitaciones hacemos, por la propia antigüedad media del parque de viviendas — y solemos combinar el trabajo con teja cerámica tradicional para mantener la estética del entorno. En la sierra alta, la rehabilitación es también el momento natural para incorporar guardanieves y, si el tejado lo requiere, cable calefactor, ya que el acceso completo al tejado durante la obra hace que instalarlos cueste mucho menos que hacerlo después por separado. En las zonas de pinar, aprovechamos siempre para dejar el canalón nuevo con malla anti-hojas de fábrica. En los municipios más grandes, con más chalets de los años 70-90, la rehabilitación suele centrarse en sustituir teja de fibrocemento antigua por materiales actuales.
El más caro es seguir reparando puntualmente un tejado que ya necesita una intervención global: cada reparación aislada cuesta poco, pero sumadas durante años terminan costando más que haber hecho la rehabilitación completa desde el principio, y sin resolver el problema de fondo. El segundo error es esperar a que aparezca una gotera visible para actuar, cuando el entramado de madera puede llevar tiempo absorbiendo humedad sin que se note desde dentro de casa — para cuando hay mancha en el techo, el daño estructural puede llevar ya una temporada en marcha.
Desglosamos siempre el presupuesto en partidas claras: retirada de material antiguo y gestión de residuos, estado y refuerzo del entramado de madera si hace falta, material nuevo de cubierta (teja o pizarra), elementos accesorios (canalón, remates, ventanas de tejado si se sustituyen), y mano de obra. Este desglose te permite entender exactamente en qué se va el presupuesto y, si hace falta ajustar el coste total, decidir junto a ti qué partidas tienen margen y cuáles no.
En tejados de más de 30 años es frecuente encontrar, además del desgaste esperado en la teja, restos de reparaciones previas mal ejecutadas (masillas o materiales incompatibles con el sistema original), aislamiento inexistente o muy degradado bajo la cubierta, y en algunos casos zonas puntuales del entramado con humedad que no se apreciaba desde dentro de la vivienda. Ninguno de estos hallazgos es motivo de alarma — es precisamente lo que la rehabilitación está pensada para resolver — pero forma parte de por qué recomendamos siempre una inspección completa antes de cerrar el presupuesto definitivo.
Trabajamos por fases claras: retirada y acopio de material antiguo, revisión y refuerzo del entramado si hace falta, colocación de nueva teja o pizarra, y remates finales (canalón, cumbreras, encuentros con chimeneas). Cada fase se cierra antes de pasar a la siguiente, y te mantenemos informado del avance real frente al plazo estimado, sobre todo si la climatología obliga a ajustar el calendario.
No todas las rehabilitaciones abarcan el 100% del tejado: en viviendas con distintas orientaciones o antigüedades de construcción por zonas, a veces solo una vertiente necesita intervención completa mientras el resto puede esperar o resolverse con mantenimiento. Evaluamos siempre el tejado por zonas antes de plantear un alcance de obra único e innecesariamente amplio.


A veces sí, si el entramado está en buen estado y solo hace falta sustituir la teja dañada. Lo evaluamos en la inspección inicial y te lo explicamos con claridad antes de dar presupuesto.
Con teja cerámica bien instalada, 40-50 años sin intervención mayor, con mantenimiento preventivo anual.
Normalmente entre 1 y 3 semanas, según la superficie, el estado de partida y la climatología durante la obra. Te damos un plazo estimado con el presupuesto y te avisamos si hay algún cambio.
En muchos casos sí. Lo primero que hacemos en la inspección es precisamente distinguir qué se puede conservar y qué conviene sustituir, para no encarecer la obra sin necesidad.
Depende del alcance de la obra y del ayuntamiento. Te orientamos sobre qué trámite corresponde a tu caso concreto antes de empezar.
En la mayoría de los casos sí, ya que el trabajo se concentra en el exterior de la cubierta. Te avisamos si algún día concreto requiere alguna precaución extra dentro de la vivienda.
Te lo mostramos con fotos en el momento y te damos un presupuesto adicional antes de continuar — nunca ampliamos el alcance de una obra sin que lo apruebes primero.
Sí, si el resto está en buen estado. Evaluamos el tejado por zonas y te proponemos el alcance real que necesita, no uno mayor del necesario.
Sí, es una de las reformas que más se valora en una tasación o en una venta, porque elimina de raíz uno de los riesgos que más preocupan a un comprador.
Sí, es habitual en cascos históricos. Elegimos teja o pizarra que respete el aspecto tradicional del entorno cuando así lo pide el propietario.
Podemos hablarlo caso por caso según el alcance de la obra — coméntanoslo al pedir presupuesto para valorar las opciones disponibles.
Sí, es el momento más eficiente para incorporar guardanieves o cable calefactor, ya que el tejado queda totalmente accesible durante la obra.
Cuéntanos qué ves (una gotera, un canalón atascado, una revisión pendiente) y te decimos por teléfono los primeros pasos, sin compromiso.
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